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alejandrocardenas
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Área: Almería, España
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[/b]No es ningún secreto este refrán que esconde, entre otras verdades, cosas que nos ocurren dentro de nuestras pequeñas consultas. A veces pienso que si estuviese encerrado en el cuartito de mi clínica con la única luz de mi sillón y la única visita de mis pacientes, como aquellos que habitaban la caverna de Platón, sabría igualmente cuando ha llegado la primavera. Y es que mientras que en invierno los pacientes acuden regular y tranquilamente y aunque urgencias haberlas haylas, cuando está llegando el equinoccio de repente el teléfono comienza a sonar a esas horas intempestivas a las que ya se había desacostumbrado tu mujer que sonara (la favorita de mis querídisimos pacientes es cuando estoy a punto de meterme la primera cucharada de comida en la boca o cuando decido descansar diez minutos tras comer). Y es que nuestro cuerpo se revoluciona, y los bichitos malos que dormían dentro de nuestras muelas se despiertan, y los mantecados de Navidad empiezan a hacer su más funesto efecto, y es que señoras y señores... ha llegado la primavera.
Por eso desde mi pequeño atril del ciberespacio pido tranquilidad, que el año es muy largo y que todo lo que surge con la primavera se calmará y apaciguará a lo largo del año.
Un saludo a mis visitadores enmudecidos.
Alejandro Cárdenas Martos,
Almería, 27 de marzo de 2007 |
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